Guía de Viaje por Ternat – Affligem – Aalst y Erpe-Mere: Historia, Tradición y Paisajes

El camino desde Bruselas se adentra en la esencia de Flandes, combinando paisajes rurales con ciudades llenas de historia y tradiciones. Ternat, con sus antiguas granjas y su atmósfera tranquila, refleja el encanto flamenco, mientras que Affligem destaca por su abadía benedictina del siglo XI, célebre por su cerveza trapense, elaborada con recetas centenarias que han convertido a esta localidad en un referente cervecero.

Más adelante, Aalst sorprende con su vibrante ambiente y su carnaval, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Su casco histórico alberga el majestuoso Ayuntamiento gótico y la Iglesia de San Martín, donde el arte barroco deslumbra a sus visitantes. La ruta continúa hasta Erpe-Mere, rodeada de campos y bosques, ofreciendo un respiro sereno antes de seguir descubriendo los tesoros de Flandes.

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Que ver en la Ruta de Viaje por Ternat, Affligem, Aalst y Erpe-Mere: Historia, Tradición y Paisajes

Grand Place (Grand Square)

La Gran Plaza de Bruselas, también conocida como el Gran Mercado, es uno de los lugares más emblemáticos y fotografiados de la ciudad, y su belleza no deja indiferente a quienes la visitan. Considerada por muchos como una de las plazas más impresionantes de Europa, si no del mundo, esta plaza ha sido el centro histórico de Bruselas desde el siglo XII. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la Gran Plaza está rodeada de magníficos edificios que representan la prosperidad de la ciudad a lo largo de los siglos.

El centro de la plaza está dominado por el imponente Ayuntamiento, una obra maestra del gótico flamígero que data del siglo XV. La Casa del Rey, que actualmente alberga el Museo de la Ciudad de Bruselas, se encuentra justo frente al Ayuntamiento y refleja el estilo neogótico. Junto a estos edificios, varias casas gremiales adornan la plaza, cada una con detalles dorados que hablan de la importancia de los gremios que una vez residieron allí, como los cerveceros, merceros y panaderos.

La historia de la plaza es rica en eventos significativos. Fue escenario de la ejecución de mártires protestantes en la Edad Media, y más tarde fue testigo de la gran destrucción durante el bombardeo francés de 1695, cuando muchas de las casas que rodean la plaza fueron arrasadas. Sin embargo, la plaza fue restaurada con esmero y hoy en día conserva una mezcla de esplendor medieval y barroco.

Además de su histórica belleza, la plaza es el centro de celebraciones y eventos en Bruselas. Cada dos años, en agosto, se celebra el famoso «Tapis de Fleurs» (Alfombra de Flores), un evento que cubre la plaza con más de 500.000 begonias. Durante el verano, la plaza también acoge la procesión medieval de Ommegang, que revive la tradición de hace siglos. Y en Navidad, la plaza se llena de luces y decoraciones para recibir la temporada festiva, con un árbol de Navidad que atrae a miles de visitantes.

Si visitas la Gran Plaza, te recomendamos que lo hagas tanto de día como de noche, para admirar la intrincada arquitectura de los edificios bajo la luz del sol y luego regresar para ver cómo la plaza se ilumina mágicamente después del anochecer, a menudo acompañada de un espectáculo de luz y sonido.

Ternat

Ternat es un municipio ubicado en la provincia del Brabante Flamenco, dentro de la región de Flandes, Bélgica. Al 1 de enero de 2018, su población ascendía a 15,481 habitantes. Este municipio incluye las localidades de Ternat, Wambeek y Sint-Katherina-Lombeek. Su localización es estratégica, ya que se encuentra junto a la autopista E40, aproximadamente a medio camino entre Bruselas y Aalst, lo que lo convierte en un lugar fácilmente accesible. Este encantador lugar forma parte de Pajottenland, una región conocida por sus paisajes ondulados, sus tradiciones agrícolas y su vínculo con la cerveza lambic, una especialidad de Flandes.
La historia de Ternat está profundamente ligada a su posición estratégica entre Bruselas y otras importantes ciudades flamencas. Los registros históricos mencionan la existencia de Ternat desde la Edad Media, con un desarrollo enfocado en la agricultura y pequeñas industrias locales. Uno de los puntos más emblemáticos de su historia es el Castillo de Kruikenburg, construido en el siglo XII como una fortaleza defensiva. Más tarde, este castillo se transformó en una residencia señorial en el siglo XVII, y hoy en día sigue siendo un símbolo de la localidad. Otro personaje histórico notable asociado a Ternat es Everard t’Serclaes, este héroe local acompañado de un papel clave en la liberación de Bruselas en el siglo XIV y es recordado como símbolo de resistencia y valor.
La cultura en Ternat está profundamente arraigada en sus tradiciones flamencas. Aunque es una pequeña localidad, los habitantes de Ternat han conservado un fuerte sentido de identidad. El idioma oficial es el neerlandés, reflejando la riqueza cultural de la región. Entre las festividades locales destacan los mercados tradicionales y las ferias anuales, donde se puede disfrutar de productos agrícolas locales, gastronomía típica y cervezas regionales. Ternat es parte del cinturón cervecero flamenco, con una fuerte conexión con la producción de cervezas lambic y geuze.

Castillo de Kruikenburg (Kasteel Kruikenburg)

El Castillo de Kruikenburg, situado en el corazón de Ternat, Bélgica, es una pieza destacada de la arquitectura medieval que ha evolucionado a lo largo de los siglos para convertirse en un símbolo del patrimonio cultural de la región. Construido inicialmente en el siglo XIV como una fortaleza defensiva, su diseño original reflejaba la necesidad de proteger las tierras de los señores de Kruikenburg, quienes gobernaban sobre Ternat y las localidades vecinas de Sint-Katherina-Lombeek y Wambeek. Rodeado por un foso y equipado con torres robustas, el castillo se erigía como un bastión de poder e influencia en la época.
A partir del siglo XVI, el castillo comenzó a transformarse. Los trabajos de remodelación incorporaron elementos renacentistas que suavizaron su carácter militar, adaptándolos al refinamiento de una residencia señorial. Este equilibrio entre la solidez defensiva y el esplendor arquitectónico lo convierte en un ejemplo excepcional de la transición histórica en las construcciones nobiliarias de Flandes. En 1662, el señorío de Kruikenburg fue elevado al rango de condado, consolidando la importancia de esta edificación.
El castillo también incluyó un papel significativo en el siglo XX, cuando fue adquirido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Transformado en un centro educativo, este cambio no solo preservó la estructura, sino que también agregó un capítulo importante a su historia, vinculándolo con la promoción del conocimiento y el desarrollo cultural. Aunque hoy en día el castillo es una propiedad privada y su interior no está abierto al público, su imponente fachada y su entorno siguen atrayendo a visitantes interesados en la historia y la arquitectura de la región.
Rodeado de jardines y paisajes pintorescos, el Castillo de Kruikenburg es perfecto para disfrutar de un paseo tranquilo. Su exterior ofrece numerosas oportunidades para explorar detalles arquitectónicos únicos, como las tres torres redondas, la torre cuadrada de entrada y el puente de ladrillo con arcos que atraviesa el foso. Este lugar invita a los visitantes a imaginar cómo era la vida en una residencia señorial medieval y renacentista.
El castillo se encuentra en Statiestraat 37, en el centro de Ternat, y es fácilmente accesible desde Bruselas, a solo 20 kilómetros de distancia. Se puede llegar en coche, bicicleta o mediante transporte público, ya que la estación de tren de Ternat está a pocos minutos a pie del castillo. La entrada al exterior es gratuita, y se puede disfrutar de este lugar en cualquier momento del día. Es ideal para los amantes de la fotografía, que encontrarán en su arquitectura y entorno natural numerosos motivos para capturar imágenes memorables.

Iglesia de San Remigio (Sint-Remigiuskerk)

La Iglesia de San Remigio (Sint-Remigiuskerk), ubicada en Ternat, Bélgica, es un destacado ejemplo de arquitectura religiosa que representa la rica tradición cultural de la región. Construida en estilo gótico, esta iglesia ha servido durante siglos como un importante centro espiritual para la comunidad local, ofreciendo un espacio de culto y reflexión en un entorno lleno de historia.
Situada en el corazón de Ternat, la iglesia es fácilmente accesible para quienes desean explorar su historia y admirar su diseño arquitectónico. Su interior suele estar abierto durante las ceremonias y eventos religiosos, aunque es recomendable confirmar los horarios antes de planificar la visita. La entrada es gratuita, permitiendo a los visitantes disfrutar de este patrimonio histórico y espiritual sin restricciones.
Al visitar la iglesia, es ideal tomarse un tiempo para recorrer los alrededores, que incluyen calles pintorescas y otros sitios de interés en Ternat. Capturar fotografías de los detalles arquitectónicos y disfrutar de la atmósfera serena del lugar añade un valor especial a la experiencia. Para complementar la visita, explorar la región de Pajottenland, conocida por sus paisajes rurales y tradiciones locales, es una excelente manera de sumergirse en la cultura de la zona.

Affligem

Affligem es un municipio de habla neerlandesa ubicado en la región de Flandes, en la provincia del Brabante Flamenco, Bélgica. Situado aproximadamente a 20 kilómetros al oeste-noroeste de Bruselas, se encuentra cerca de la ciudad de Aalst y del importante nudo ferroviario de Denderleeuw. El municipio incluye las localidades de Essene, Hekelgem y Teralfene, aunque no existe un pueblo que lleve el nombre de Affligem como tal.
Uno de los principales atractivos históricos de la región es la Abadía Benedictina de Affligem, fundada en 1062, reconocida como una de las abadías más antiguas de Bélgica. Esta abadía no solo destaca por su legado histórico, sino también por la fama de sus cervezas de abadía, producidas bajo licencia de los monjes de Affligem. Estas cervezas, elaboradas actualmente en la cervecería Affligem en la vecina localidad de Opwijk, son muy valoradas y forman parte de la tradición local.
El municipio limita con Aalst al norte y oeste, Denderleeuw al suroeste, Liedekerke al sur, Ternat al sureste y Asse al este. Con más de 12,000 habitantes, Affligem ofrece una combinación única de patrimonio histórico y un entorno rural encantador, ideal para quienes desean explorar la región de Pajottenland y sumergirse en sus tradiciones culturales y locales.

Abadía de Affligem

La Abadía de Affligem, ubicada en Hekelgem, dentro del municipio de Affligem en la provincia del Brabante Flamenco, Bélgica, es una de las abadías benedictinas más antiguas y relevantes del país. Fundada en 1062 por un grupo de caballeros arrepentidos que buscaron un cambio de vida, rápidamente se convirtió en un importante centro de espiritualidad, educación y cultura en la región. Su apodo, «Primaria Brabantiae», o «la Primera de Brabante», refleja su papel preeminente dentro del Ducado de Brabante durante la Edad Media, cuando era considerado un faro de conocimiento y fe.
A lo largo de su existencia, la abadía ha enfrentado numerosos desafíos históricos, incluyendo devastaciones durante conflictos armados, saqueos y su disolución en 1796 tras la ocupación francesa, cuando la vida monástica fue temporalmente extinguida. Sin embargo, su espíritu renació en 1869 con el regreso de la comunidad benedictina, que restableció sus prácticas espirituales y la vida monástica. En la actualidad, la abadía forma parte de la Provincia Flamenca de la Congregación Subiaco Cassinese, dentro de la Confederación Benedictina, reafirmando su compromiso con la tradición religiosa y el legado monástico.
La arquitectura de la Abadía de Affligem refleja la evolución histórica de sus estructuras. Construida originalmente en un estilo románico, sufrió ampliaciones y transformaciones que incorporan elementos góticos, dejando un legado visual que narra las épocas que ha atravesado. Los claustros, serenos y majestuosos, y la iglesia monástica destacan como ejemplos de la riqueza artística y espiritual del lugar. Entre sus tesoros más notables se encuentran el bastón y el cáliz donados por San Bernardo de Claraval durante su visita en 1146, reliquias que no solo simbolizan la importancia espiritual de la abadía, sino que también la conectan con figuras destacadas de la historia religiosa de Europa.
La abadía no solo es reconocida por su impacto espiritual, sino también por su tradición cervecera, que ha trascendido fronteras. Desde el siglo XII, los monjes de Affligem producían cerveza como parte de su autosuficiencia, elaborando una bebida que con el tiempo se convirtió en sinónimo de calidad y artesanía belga. Hoy en día, las cervezas Affligem se producen bajo licencia en la cervecería ubicada en Opwijk, manteniendo las recetas y estándares históricos. Estas cervezas, caracterizadas por su complejidad y equilibrio, son un símbolo del legado monástico y un atractivo para los amantes de la gastronomía belga.
Ubicada en un entorno tranquilo, la Abadía de Affligem invita a sus visitantes a recorrer sus exteriores de manera gratuita, disfrutando de la serenidad de sus jardines y la monumentalidad de su arquitectura. Si bien el acceso al interior puede estar restringido en ciertas áreas debido a su uso como espacio religioso activo, algunas actividades específicas y eventos culturales están disponibles ocasionalmente, con un costo adicional. La abadía es fácilmente accesible desde Bruselas, tanto en coche como en transporte público, lo que la convierte en un destino ideal para una excursión de un día.
La Abadía de Affligem es más que un lugar de fe; es un testimonio vivo de la historia belga, una muestra de la resiliencia monástica y un puente entre la espiritualidad y la cultura. Ya sea para admirar su arquitectura, explorar su rica historia o disfrutar de la tradición cervecera que lleva su nombre, este lugar ofrece una experiencia completa que conecta pasado y presente de manera única.

Cervecería de Affligem

La Cervecería de Affligem, situada en Bélgica, es un símbolo indiscutible de la tradición cervecera belga, hogar de la icónica cerveza de abadía que lleva el mismo nombre. Este legado comenzó en el siglo XI, cuando los monjes benedictinos de la Abadía de Affligem, fundados en 1062, iniciaron la elaboración de cerveza como parte de su vida monástica. En una época donde el agua era insegura para el consumo, la cerveza representaba una alternativa saludable y un recurso clave en la autosuficiencia de los monjes. Desde entonces, las cervezas de Affligem han evolucionado hasta convertirse en un emblema de calidad y autenticidad en el mundo de las cervezas de abadía.
Aunque la producción moderna se lleva a cabo bajo la gestión de Heineken International, la esencia artesanal de estas cervezas se mantiene intacta gracias al control y supervisión de los monjes de la abadía. Ellos se aseguran de que las recetas tradicionales, transmitidas a lo largo de los siglos, continúen respetando los altos estándares de calidad que las han distinguido internacionalmente. Cada botella es un reflejo de la rica historia y la dedicación a la perfección cervecera que caracteriza a Affligem.
Entre las variedades más destacadas producidas por la cervecería se encuentran la Affligem Blonde, una ale dorada con un equilibrio perfecto entre notas afrutadas y especiadas; la Affligem Dubbel, una cerveza oscura con matices de caramelo y frutos secos; y la Affligem Tripel, una cerveza más robusta que combina complejidad y una segunda fermentación en botella que le aporta profundidad. Estas cervezas no solo representan la tradición belga, sino que también ofrecen una experiencia sensorial única para los amantes de la cerveza en todo el mundo.
A través de visitas guiadas, los visitantes pueden explorar el proceso de producción, desde la selección de los ingredientes naturales hasta la fermentación y embotellado, mientras descubren los secretos detrás de cada etapa de su creación. Además, la experiencia incluye la oportunidad de degustar las distintas variedades de cervezas, ofreciendo un recorrido completo por los sabores que han definido el prestigio de Affligem durante más de mil años.
Para quienes deseen visitar la cervecería, es importante tener en cuenta que las actividades como las visitas guiadas y las degustaciones suelen requerir una reserva previa. Los horarios pueden variar según la temporada, por lo que se recomienda consultarlos con antelación. La cervecería también cuenta con una tienda donde se pueden adquirir las diferentes variedades de cerveza y productos exclusivos relacionados con su historia y legado.
La Cervecería de Affligem no produce cervezas solas; también es un testimonio vivo de la historia, la tradición y la artesanía que definen la cultura cervecera de Bélgica. Visitar este lugar es sumergirse en un viaje que conecta el pasado monástico con la innovación moderna, ofreciendo una experiencia inolvidable para los amantes de la cerveza y la historia.

Aalst

Aalst, conocida en español como Alost, es una ciudad flamenca situada a orillas del río Dender, aproximadamente a 30 kilómetros al noroeste de Bruselas, en la provincia de Flandes Oriental, Bélgica. El municipio incluye tanto la ciudad de Aalst como las localidades de Baardegem, Erembodegem, Gijzegem, Herdersem, Hofstade, Meldert, Moorsel y Nieuwerkerken, lo que refleja su diversidad geográfica y cultural.
La ciudad es famosa por su patrimonio histórico y cultural. Entre sus monumentos más destacados se encuentra el campanario del siglo XV, considerado el más antiguo de Bélgica y que alberga un carillón de 52 campanas. Este campanario, junto con la Casa de los Concejales adyacente, fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. También destaca la Iglesia Colegiata de San Martín, construida en 1480, que alberga una obra de Rubens titulada San Roque implorando a Cristo que detenga la plaga en Aalst.
Aalst es ampliamente reconocida por su carnaval anual, una celebración que data de siglos atrás y que ha sido designada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Este evento, se celebra antes de la Cuaresma, es conocido por sus desfiles satíricos, elaborados disfraces y una atmósfera vibrante que atrae a visitantes de todo el mundo. Además, la ciudad combina su riqueza histórica con una animada vida moderna, ofreciendo parques, galerías de arte y una dinámica escena gastronómica, lo que la convierte en un destino ideal para explorar en la región de Flandes.

Grote Markt (Plaza Mayor)

La Grote Markt, o Plaza Mayor de Aalst, es el corazón histórico y cultural de esta vibrante ciudad flamenca. Situada en el centro de Aalst, ha sido durante siglos un punto de encuentro para sus habitantes y un escenario clave para eventos sociales, comerciales y culturales que han marcado la vida de la región. Este espacio no solo combina una rica herencia histórica, sino que también emana una atmósfera contemporánea que atrae tanto a locales como a visitantes.
Entre los elementos más destacados de la Grote Markt se encuentra el majestuoso Campanario de Aalst, una torre cívica construida en el siglo XV que alberga un carillón compuesto por 52 campanas. Este campanario, uno de los más antiguos de Flandes, es reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Junto con la Casa de los Concejales, o Schepenhuis, forman un conjunto arquitectónico que representa la grandeza del estilo gótico flamenco. La Casa de los Concejales, construida en el siglo XIII, fue un importante centro administrativo durante la Edad Media y es considerada uno de los edificios civiles más antiguos de Bélgica, siendo un símbolo del prestigio histórico de Aalst.
La plaza también destaca por su vibrante vida urbana. Rodeada de acogedores cafés, restaurantes y tiendas, la Grote Markt es un lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía belga y del bullicio local. Durante el Carnaval de Aalst, la plaza cobra una nueva vida y se transforma en el epicentro de las celebraciones. Este evento, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es famoso por sus desfiles satíricos, sus trajes coloridos y su música festiva, atrayendo millas de visitantes cada año. Es una experiencia que muestra el carácter alegre y creativo de los habitantes de Aalst.
Además de su relevancia histórica y cultural, la Grote Markt es un espacio donde se entrelazan el pasado y el presente. Su arquitectura impresionante y su atmósfera animada la convierten en un lugar imprescindible para quienes deseen conocer la esencia de Aalst. La plaza es completamente peatonal, lo que permite a los visitantes pasear tranquilamente y admirar sus edificios históricos mientras disfrutan del ambiente local. Los mercados semanales y las festividades especiales ofrecen la oportunidad de vivir una experiencia auténtica en este lugar icónico.
Acceder a la Grote Markt es sencillo gracias a su ubicación central en la ciudad. Es el lugar ideal para comenzar un recorrido por Aalst, explorando su historia, cultura y vida cotidiana. Desde su rica herencia medieval hasta su efervescencia contemporánea, la Grote Markt refleja el carácter único y diverso de Aalst, ofreciendo una experiencia inolvidable para quienes la visitan.

Ayuntamiento de Aalst (Stadhuis)

El Ayuntamiento de Aalst (Stadhuis), ubicado en la histórica Grote Markt, es uno de los edificios más destacados de la ciudad y un símbolo de su rica historia y prosperidad. Este imponente edificio combina estilos arquitectónicos gótico y renacentista, reflejando la evolución cultural y económica de Aalst a lo largo de los siglos. Construido originalmente en el siglo XIII, el ayuntamiento ha sido testigo de numerosos eventos históricos y ha experimentado remodelaciones que le dieron su forma actual en el siglo XVII, preservando detalles ornamentales y estructuras emblemáticas.
La fachada del ayuntamiento está adornada con elementos arquitectónicos que destacan la habilidad de los artesanos de la época, como arcos góticos, ventanas decorativas y elaborados detalles en piedra. Una característica sobresaliente del conjunto es su proximidad al Campanario de Aalst, una torre del siglo XV que alberga un carillón de 52 campanas y que, junto con el ayuntamiento, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este campanario no solo es un símbolo de la ciudad, sino que también representa el papel clave de Aalst en el comercio y la política regional durante la Edad Media.
En el interior, el ayuntamiento conserva espacios históricos de gran valor, como la Sala del Consejo y otros salones ceremoniales decorados con muebles antiguos, obras de arte y tapices que narran episodios importantes de la historia local. Estos espacios, aún en uso para funciones oficiales, también se abren al público en ocasiones especiales, ofreciendo una oportunidad única para explorar el patrimonio cultural de Aalst.
El acceso al interior puede estar limitado, pero se organizan visitas guiadas durante eventos culturales o festivos. Generalmente gratuita para los espacios exteriores; algunas actividades y visitas guiadas pueden tener un costo adicional.

Iglesia de San Martín (Sint-Martinuskerk)

La Iglesia de San Martín (Sint-Martinuskerk) es uno de los monumentos más importantes de Aalst, Bélgica, y un excelente ejemplo de arquitectura gótica flamenca. Ubicada en el corazón de la ciudad, esta iglesia destaca tanto por su impresionante estructura como por las valiosas obras de arte que alberga en su interior, lo que la convierte en un destino imprescindible para los amantes de la historia, el arte y la espiritualidad.
La construcción de la iglesia comenzó a finales del siglo XV y continuó hasta 1660, comenzando por el coro, que es la parte más antigua del edificio. En el siglo XIX, la iglesia fue restaurada en estilo neogótico, conservando su diseño original mientras se añadían detalles decorativos característicos de la época. Tras un incendio en 1947, se realizaron importantes reparaciones para devolverle su esplendor, asegurando la preservación de este importante monumento.
La fachada de la iglesia, con sus elegantes arcos apuntados y una imponente torre, es un símbolo de la ciudad y un reflejo de la maestría arquitectónica de la época. En el interior, destacan las bóvedas altas, las capillas laterales y los vitrales que iluminan el espacio con una atmósfera solemne y espiritual.
Uno de los mayores tesoros de la Iglesia de San Martín es el retablo San Roque siendo nombrado por Cristo patrón de los enfermos de peste, una obra maestra de Peter Paul Rubens creada en 1624. Este cuadro, encargado durante una época marcada por la peste, es un testimonio de la devoción religiosa y la conexión entre el arte y la fe en el siglo XVII. Además, la iglesia cuenta con otras piezas de arte sacro, incluyendo esculturas, altares decorados y detalles que narran la historia espiritual de Aalst.
La iglesia está abierta al público durante el día, aunque los horarios pueden variar según la temporada o las celebraciones religiosas, por lo que se recomienda consultar con la oficina de turismo local para obtener información actualizada. La entrada es generalmente gratuita, aunque algunas actividades o visitas guiadas pueden requerir un donativo simbólico o un costo adicional. Además, el templo es accesible para personas con movilidad reducida, aunque ciertas áreas pueden presentar limitaciones debido a la antigüedad de la construcción.

Erpe-Mere

Erpe-Mere, ubicado en la provincia de Flandes Oriental, Bélgica, es un municipio encantador compuesto por ocho localidades: Aaigem, Bambrugge, Burst, Erondegem, Erpe, Mere, Ottergem y Vlekkem. Este tranquilo rincón de la región de Denderstreek abarca una superficie de 34 km² y alberga una población cercana a los 20,000 habitantes. Con su combinación de paisajes pintorescos, historia rica y una atmósfera acogedora, Erpe-Mere es un destino ideal para quienes desean conocer la auténtica vida en la campiña flamenca.
Uno de los mayores atractivos de Erpe-Mere es su patrimonio molinero. El municipio cuenta con once molinos de agua y viento, siete de los cuales están protegidos por su valor histórico. Entre ellos destaca el Kruiskoutermolen, un molino de viento restaurado y operativo que los visitantes pueden explorar previa cita con el servicio de turismo local. Los arroyos Molenbeek y Molenbeek-Ter Erpenbeek, que atraviesan la región, han sido fundamentales para la existencia de estos molinos, añadiendo un toque pintoresco al paisaje.
Para los amantes del senderismo y el ciclismo, Erpe-Mere ofrece rutas como la Molenbeekroute, que permite descubrir los molinos históricos mientras se disfruta de los paisajes naturales. Además, las localidades que forman el municipio están salpicadas de iglesias y edificios históricos que cuentan historias de siglos pasados. Las tradiciones locales y las festividades añaden un encanto especial, brindando a los visitantes una experiencia auténtica y cercana.
Erpe-Mere es fácilmente accesible tanto en coche como en transporte público, convirtiéndose en un destino perfecto para una escapada tranquila. Con su mezcla de naturaleza, historia y actividades culturales, este municipio invita a explorar su herencia y disfrutar de la hospitalidad flamenca en un entorno único.

Kruiskoutermolen

El Kruiskoutermolen, también conocido como Jezuïetenmolen o Molen Van Der Haegen , es un molino de viento histórico ubicado en Mere, dentro del municipio de Erpe-Mere, en la provincia de Flandes Oriental, Bélgica. Esta estructura emblemática es un testimonio del ingenio técnico y la tradición agrícola de la región, ofreciendo una conexión directa con la historia y la cultura local. Su construcción data original del siglo XIV, cuando comenzó a operar en Nieuwerkerken, cerca de Aalst. En 1923, tras siglos de actividad, el molino fue desmantelado y reubicado en Mere por el molinero Jozef Van Der Haegen, quien lo reconstruyó cuidadosamente en su actual emplazamiento, donde volvió a operar en 1924.
El Kruiskoutermolen es un molino de poste con pie abierto, un diseño típico de los molinos flamencos de la época, que permite girar toda la estructura para orientar las aspas hacia el viento. Este molino está equipado con tres pares de piedras de molienda y herramientas tradicionales como una «construcción» y un limpiador de grano, utilizado para procesar diferentes tipos de cereales. Su diseño combina funcionalidad y elegancia, convirtiéndolo en un símbolo del desarrollo técnico y cultural de la región durante la Edad Media y la época moderna.
A lo largo de su historia, el molino ha enfrentado períodos de abandono y deterioro, pero su importancia cultural ha garantizado esfuerzos continuos de preservación. Después de décadas de inactividad, fue completamente restaurado entre 2004 y 2006, devolviéndole su funcionalidad original. Hoy en día, el Kruiskoutermolen no solo es un hito histórico, sino también un centro educativo y cultural donde se realizan demostraciones y eventos que permiten a los visitantes explorar la rica tradición molinera de Bélgica.
El molino celebró su centenario en 2023, marcando los 100 años desde su reubicación en Mere. Este aniversario fue conmemorado con festividades locales, destacando la profunda conexión entre la comunidad y este monumento histórico. Estas celebraciones no solo reafirmaron el valor del molino como símbolo de la identidad local, sino que también promovieron su relevancia como patrimonio cultural para las generaciones futuras.
El Kruiskoutermolen se encuentra en la intersección de la Schoolstraat y Diepestraat en Mere, Erpe-Mere. Durante los días programados, los visitantes pueden acceder al molino de forma gratuita, disfrutando de la oportunidad de observar su funcionamiento mientras los molineros locales ofrecen explicaciones detalladas sobre su historia y operación. Además, es posible organizar visitas en otros horarios contactando con el servicio de turismo local. Para los interesados en aprender más, el molino también forma parte de una red de rutas históricas que conectan con otros molinos y sitios culturales en Flandes Oriental.
Este molino no solo representa una hazaña de ingeniería tradicional, sino que también refleja la resiliencia de una comunidad comprometida con la conservación de su historia. Visitar el Kruiskoutermolen es una experiencia única que transporta a los visitantes a una época en la que los molinos eran el corazón de la economía agrícola. Su belleza estructural y su contexto histórico lo convierten en una parada imprescindible para quienes deseen explorar la riqueza cultural y patrimonial de Bélgica.

Capilla de Campo (Kapel van Onse-Lieve-Vrouw-ter-Nood)

La Capilla de Nuestra Señora del Socorro ( Kapel van Onze-Lieve-Vrouw-ter-Nood ), conocida como la «capilla de Huivelde», es un pequeño santuario lleno de encanto y serenidad, ubicado en Erpe-Mere, Bélgica. Construida en 1825, según lo indican las inscripciones en su fachada, esta capilla es un símbolo de devoción y un reflejo de la fe de la comunidad local. Edificación fue en terrenos pertenecientes a la familia De Beule y financiada por la familia Volckerick, lo que subraya su conexión con las tradiciones locales.
Este templo de estilo neoclásico, hecho de ladrillo, tiene un diseño sencillo pero elegante. Su planta rectangular está cubierta con un tejado de pizarra a dos aguas, y su fachada principal destaca por un pórtico con arcos apuntados sostenidos por columnas de diseño octogonal, coronado por una pequeña torrecilla que añade un toque distintivo. Las ventanas y la puerta con arcos apuntados completan el conjunto, creando un ambiente acogedor y reflexivo. A su alrededor, las cerámicas que representan las letanías de la Virgen María, diseñadas en 1985 por R. Van der Vorst, enriquecen aún más este espacio espiritual.
La capilla no solo es un lugar de oración y reconocimiento, sino también un punto de interés histórico y cultural para quienes visitan Erpe-Mere. Su entorno tranquilo y pintoresco invita a la contemplación, ofreciendo un respiro del ajetreo cotidiano. Si planeas visitarla, es recomendable consultar con la oficina de turismo local para confirmar horarios y detalles adicionales, ya que pueden variar según la temporada o eventos en la región. Sin duda, este rincón especial de Flandes Oriental combina belleza, historia y espiritualidad en un solo lugar.

Gante

Gante (Gent) es una de las ciudades más cautivadoras de Bélgica, conocida por su rica historia medieval, su animada vida cultural y su espíritu joven y vibrante. Se ubica en el corazón de Flandes, esta ciudad combina un impresionante patrimonio arquitectónico con un ambiente contemporáneo, lo que la convierte en un destino imprescindible para los viajeros que buscan lo mejor de ambos mundos.
El centro histórico de Gante parece sacado de un cuento de hadas, con calles adoquinadas, canales serpenteantes y majestuosos edificios góticos. En el corazón de la ciudad se encuentra la Catedral de San Bavón (Sint-Baafskathedraal), hogar de la famosa obra maestra «La Adoración del Cordero Místico» de los hermanos Van Eyck, una pieza clave del arte flamenco. El imponente Castillo de los Condes (Gravensteen), una fortaleza medieval perfectamente conservada, permite a los visitantes viajar en el tiempo mientras exploran sus torres, mazmorras y vistas panorámicas.
El Puente de San Miguel es otro punto emblemático de Gante, ofreciendo vistas icónicas de la ciudad, incluyendo las torres de la catedral, la iglesia de San Nicolás y el campanario de Gante (Belfort), un símbolo de la libertad y autonomía de la ciudad. Gante también es famoso por su vibrante escena cultural y gastronómica. La ciudad alberga numerosos museos, como el Museo de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo, que ofrecen una combinación de obras clásicas y modernas.
El espíritu joven de Gante se debe en gran parte a su población estudiantil, que aporta energía a la ciudad con bares animados, eventos culturales y festivales. Entre los más destacados se encuentra el Gentse Feesten, una celebración anual de música, teatro y cultura que transforma la ciudad en un gran escenario festivo durante el verano.
Gante es también un modelo de sostenibilidad, con una red de transporte público eficiente, rutas para bicicletas y una política peatonal que facilita explorar la ciudad de manera ecológica y relajada. Su mercado de los viernes y sus iniciativas locales de comercio justo refuerzan su compromiso con el medio ambiente y la comunidad.
La Mejor época para visitar es el verano, donde ofrece eventos como el Gentse Feesten, mientras que el invierno ilumina la ciudad con su mercado navideño. Visitar Gante es como descubrir una joya en el corazón de Bélgica, donde el pasado y el presente se entrelazan en perfecta armonía. Su combinación de belleza arquitectónica, vida cultural y hospitalidad la convierte en una parada imprescindible para quienes buscan una experiencia inolvidable.

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La tecnología ha revolucionado la manera en que planificamos y experimentamos nuestros viajes, transformando las antiguas guías de viaje impresas en plataformas digitales interactivas como Tourist Road Guides. Antes, las guías impresas ofrecían información estática, limitada a lo que el viajero podía leer y recordar, con mapas poco detallados y una experiencia más generalizada.
Ahora, con aplicaciones móviles como Tourist Road Guides, los viajeros tienen acceso a rutas predefinidas y recomendaciones precisas en la palma de su mano. La integración de tecnologías como GPS, audioguías y contenido multimedia permite una experiencia mucho más personalizada y en tiempo real. El usuario puede obtener información detallada sobre puntos de interés específicos, acceder a datos históricos y curiosidades a medida que se desplaza por el destino, todo sin la necesidad de cargar con libros o depender de información desactualizada.
Esta transformación tecnológica permite a los viajeros explorar a su ritmo, planificar mejor su recorrido y recibir contenido que se adapta a sus intereses. En resumen, la tecnología ha dado nueva vida a la forma de viajar, haciendo que cada recorrido sea más dinámico y flexible gracias a plataformas como Tourist Road Guides.

Que ofrece Tourist Road Guides, para tu Guia de viaje descubriendo Ternat, Affligem, Aalst y Erpe-Mere: Historia, Tradición y Paisajes

Tourist Road Guides es una aplicación móvil diseñada para facilitar la planificación y exploración de viajes. Ofrece rutas predefinidas que cubren los principales puntos de interés de cada destino, integrando una audioguía que proporciona detalles históricos, curiosidades y recomendaciones a medida que el usuario recorre cada lugar. Además, la aplicación incluye una lista personalizada de «Qué ver», destacando los puntos más relevantes en cada ubicación. Esta estructura permite al viajero organizar su itinerario de manera eficiente, asegurando que no se pierda ningún aspecto importante del destino.

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